Etapa 11: El Provencio – Las Mesas

Distancia etapa: 17.6 km
Distancia acumulada: 272.6 km

Ayer olvide decir que al despedirnos, Manolo, el hospedero, me regalo una gorra y una botella de medio litro de vino que decía era el mejor de la tierra. Se lo agradecí efusivamente al despedirnos con un abrazo. Lamentablemente cada gramo cuenta, y puesto que no estoy yo para andar desayunando vino, tuve que abandonarlo al salir del pueblo.

A apenas 1 km del pueblo el camino se internaba en un tupido bosque de pinos, discurriendo en la frondosidad del mismo durante mas de 5 km. Espectacular, pero apabullante, pues de el emanaban extraños sonidos y creo haber visto mas de una vez alguna sombra siguiendome. Dato curioso: cuando me cruzo con un vehículo en algún camino, la la mitad de los conductores reduce y me saluda, mientras que la otra mitad acelera hasta la velocidad absurda con lo que adivino es el único fin de que me asfixie con el polvo o con suerte me descalabre una piedra que salga despedida. Es un hecho estadísticamente demostrado.

Cuando salí del bosque, me encontré con un desagradable y frio viento de costado que me ha acompañado hasta que he llegado a mi destino. Ha sido muy desagradable, no se si por los calores asados o por la lluvia de anoche pero era realmente frío (estaba a unos 13 grados) y hasta he tenido que ponerme una chaqueta, lo digo en serio, estaba aterido de frío. El resto del camino ha sido un desastre. El frío me agarrotaba el laso derecho del cuerpo, y ahora que los tendones están volviendo a su ser ha aparecido una molestia en la planta del pie derecho que aun siendo parecida al dolor de una ampolla o peor, resulta que no hay ampolla ni na, es algo inaudito. Es un punto justo debajo de los pies medio e indice del pie derecho, y cada vez que apoyo el pie ahí veo las estrellas. En fin, que una mierda. Ni conejos de mierda, ni perdices de mierda, ni ciclistas de mierda, nada mas que frío y dolor.

Para colmo me he llevado el susto del viaje. Al pasar junto a una finca me ha saludo un mastinazo ladrando hecho una fiera. No me ha dado tiempo ni ha sacar la cámara, ni el autan ni leches, se me ha puesto al lado de la pierna ladrando como un poseso, os juro que casi me hago caquita, no me he atrevido ni ha mover el bordón, he seguido caminando sin mirar emcomendandome al apostol, con taquicardia, he empezado a sudar a pesar del frío, y en la distancia oía “donde vaaaaas!?!!!” que gritaba el que supo tosería el dueño. Capullo, no le grites, ven aquí y quitamelo de encima (he pensado muy bajito para que no me oyera el perro)… Al final a unos 50 metros se ha dado por vencido y me ha dejado. No se si por aburrimiento o por que con los sudores de la chaqueta y la caminata ya debía oler a jabalí muerto.

En fin, je llegado al pueblo finar te donde me han acogido con bastante frialdad, la verdad. En el ayuntamiento la tipa de ventanilla me ha hecho esperar 20 minutos a pesar de que me estaba viendo perfectamente. Una señora que estaba en la cola ha sido muy maja y me ha preguntdo que que tal me iba y todo eso. Cuando me ha atendido la chica le dice a su compañero: “hay que llamar a Javier para que le abra el polideportivo. Llamale tu que a mi el tio ese me da asco”. Mal empezamos. A saber como es el tal Javier. Cuando he llegado al polideportivo me he encontrado con un gigante cejijunto y cabezón que me ha dado dos esterillas para el suelo del vestuario y me ha preguntado si tenía linterna, por que no podía dar la luz. Estupendo. De todas formas es un buen tipo, simple pero buen tipo.

La piscina esta justo al lado, y como siempre he pasado a descansar, por que el pueblo no tenía ganas de ir, la gente es muy sosa y además queda a un kilometro. En la piscina he tenido una visión. Un par de ninfas se estaban bañando entre risas y jugueteando con el agua. Eran realmente hermosas, y me he deleitado contemplandolas. Al poco han salido del agua, y la Pineda en salir era hermosa como un angel. Largos cabellos, ojos de fuego y cintura cimbreante. Al salir la segunda belleza ha sucedido un hecho cuanto menos curioso. El nivel de la piscina (olímpica) ha descendido unos cuatro dedos, a la ve que el sol se oscurecía ligeramente, como si fuera un eclipse. En realidad eran sus caderas, que eran del tamaño de Zamora, pero no la ciudad, si no la provincia toda. A pesar de ello no se veía disminuida su belleza, y durante un rato me he solazado con la contemplación de tales seres celestiales. No he osado acercarme pues estaban protegida por tres fornidos eunucos (tres señoras de edad madura de dimensiones hercúleas), una de las cuales era la amable señora que me encontré en el ayuntamiento. Tras un rato, al verme deambular por el cese con picores, la tal señora me ha ofrecido una toalla que le sobraba, lo que os aseguro que le agradeceré eternamente.

Bueno, perdonar si estoy un poco espeso y soy breve. Pese a que la etapa era corta, estoy realmente mido, no se si del frío o de la falta de sueno. Voy a dejar aqui una camiseta y unas pomadas y el autan, ncesito aligerar algo de peso. A ver si mañana me animo un poco.

Menú: un bocata de panceta y queso manchego. No tengo ni hambre, lo cual es preocupante.

Mañana: a seducir a dulcinea en el toboso

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3 respuestas a Etapa 11: El Provencio – Las Mesas

  1. Pablo y mlauri dijo:

    Desde luego que los lugareños mesetarios te están poniendo las cosas difíciles! Menos mal que puedes gozar de las hembras manchegas que, por lo que cuentas, comen mas queso que las de aquí.

    En el tal Javi he visto una oportunidad de negocio: un gabinete de estética por la zona (para evitar cejijuntismos). Si además los querubines de la piscina tenían pelillos en los sobacos, el negocio es redondo. De algo tiene que servir tus penurias de todo tipo!

    Cuando te vuelvan a preguntar q por que haces el camino, tu di q estas haciendo un estudio de mercado.

    Lo de la falta de apetito, sinceramente me preocupa mas q los tendones! Si te quedas sin piernas ya ves q no pasa nada, transplante al canto y arreglao! Pero como no me comas…

    En cuanto al perrazo, yo en la distancia me he giñado. Lleva cuidado que esos bichos solo conocen la mano que les alimenta y todo lo demás se puede morder

    De todos modos te recuerdo q el bordón esta acreditado como matador de lobos, y si no funciona no te preocupes, q nos devuelven el dinero: esta en garantía.

    Como siempre animo de nuestra parte y sigue que lo mejor esta x llegar. Pablo y mlauri.

  2. Carlos dijo:

    Hoy hemos estado en la piscina del campo de Carolina, en Valverde.
    Había muchos pies, de todo tipo, de bañistas de toda clase: altos y altas, bajos y bajas, flacos y gordas, jóvenes y mayores… pero los pies que han impactado han sido los tuyos, que han estado en la piscina en formato PDA:
    Cómo puede tenerlos así? Ay! Está fatal!… eso no era por tus pies, era por la idea tan peregrina que has tenido: hasta Santiago andando.

    Por lo demás,esperando tu siguiente crónica.

    PD: la Prima de Riesgo de España se ha disparado (una lástima, esperamos que se recupere), por si te preguntan por ella en El Toboso.

    Consejo: para los canes puedes llevar una salchicha (a mano), si te salen dos, dos, si te salen tres,… mejor lleva otra cosa.

    Previsión para mañana:
    El tiempo en El Toboso
    SOLEADO jue 27-15º
    Viento: N a 11 km/h (fresquito por la mañana)
    Humedad: 49%

    Cuídate!

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